W@lternews

Las noticias a mi estilo

Feliz día del blog!

A ver, aquí se viene la tradición de recomendar cinco blogs aunque sé que nadie verá esto XD:

Interlocutor: Todo sobre medios de comunicación, etc. De Sergio Mancilla, chileno. Soy un editor (extinto) de ahí. 

El Rincón  del Ocio: ¡Ocio hasta más no poder!. De Marco Correa Pérez (alias Warko), también chileno. Un buen amigo mío (El chico, no el blog).

El Diario de Paris Hilton: Vale, no es un blog de verdad. Tampoco es su diario. Es simplemente una página humorística.

Mi diario: Bah, sólo he escrito un día. Lo voy a poner en este huequito de aquí, ya que linksee es muy monse.

El blog de “Mi novela favorita”: ¡No, so coj…! ¡No veo telelloronas! Así se llama un programa de RPP Noticias.

Viernes 31/Agosto/2007 Publicado por Walter Zumarán Dávila | General | | 1 comentario

Crónica de un terremoto

Estaba yo en mi cuerto haciendo una tarea, encima de mi cama y sin zapatos. No había sentido el temblor, que en ese entonces era débil. En la radio, que estaba prendida, escucho: “En estos momentos está ocurriendo un temblor. Por favor, conserven la calma”. Ahí recién lo siento. Yo pienso: “Ah, no va a pasar nada grave. Mejor me quedo”. Muchos de estos temblores acababan rápido, y no eran tan fuertes.

Apenas terminan de hablar en la radio, suena como si se fuera la señal. Luego vuelve y el locutor dice: “Cortamos la transmisión”. El temblor se convirtió en terremoto. Todo se mueve mucho. Escapo de mi cuarto sin haberme puesto mis zapatos y mi mamá me esperaba afuera, junto con mis hermanas “Si no hubieras venido, no hubiera salido”, me diría después.

Cerca de mi casa había una fiesta de cumpleaños, en un segundo piso. Todos los niños bajaban. El terremoto era fuerte.

Yo grito a todos: “¡Al parque, al parque!”, y nos fuimos a un parque que estaba cerca a mi casa.

En el parque la tierra seguía temblando. Eran dos minutos y medio de nunca acabar. Veíamos un poste de alumbrado público que se movía de un lado a otro, aunque no se inclinaba demasiado. Yo, mojandome los pies; ya que habían regado recientemente el parque.

Pasado el terremoto, volvemos a casa. Prendo la radio y mi mamá queriendo llamar a mi papá por su teléfono celular. Era una víctima más de la sobrecarga de la red: No entraba la llamada.

En la radio, dicen que no habían víctimas al momento y abren las líneas telefónicas para que llame la gente. Habla la gente, y luego los corresponsales llaman desde distintos puntos del país diciendo que no habían muchos daños, salvo en Arequipa, y que se sintió de norte a sur, de este a oeste.

Prendo la televisión, y en ningún canal mostraban víctimas fatales.

Una hora más tarde, ocurre una réplica de regular intensidad. Yo me alarmo y digo: “¡Una réplica! ¡Salgan todos!”. Mi mamá me tranquiliza y vuelvo a la sala. No me deja ir a mi cuarto por miedo.

No recuerdo cuánto tiempo después veo en Panamericana Televisión el primer reporte de víctimas: 5 muertos en Ica.

Primero, se contaban en unidades. Dos horas más tarde, en decenas. Al irme a dormir eran 50. Ahora son más de 500, y la cantidad tiende a subir.

Salí en la mañana para evaluar los daños y no era la gran cosa: dos focos de los postes se cayeron.

Acá a sido eso, en el sur peor.

Jueves 16/Agosto/2007 Publicado por Walter Zumarán Dávila | Del Editor | | 2 comentarios